Lo más sorprendente del asunto no es que la joven esté vestida como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que lleva en las manos y el resultado forense de la autopsia extraordinario.
Lo más sorprendente del asunto no es que la joven esté vestida como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que lleva en las manos y el resultado forense de la autopsia extraordinario.

