«tarde o temprano tenía que ocurrir. desde la aparición de viracocha ante su antepasado, todos sabían que unos días llegarían sus hijos, seres blancos y barbados, superiores en todo a ellos mismos. ese día tendrían que humillarse ante sus pies y entregar su propia vida a sus decisiones, ya que ni siquiera el sol podría oponerse a sus designios.»
